Bybit Payments GmbH, la filial europea de pagos de Bybit, ha obtenido de la Autoridad de Mercados Financieros de Austria (FMA) una licencia de entidad de dinero electrónico (EMI). Según Tokenpost, la licencia permite a Bybit, además de su actividad de exchange, ofrecer de forma regulada remesas, adquirencia de comercios, interfaces de banca abierta y la emisión de productos de tarjeta. Los servicios se prestan a través de Bybit.eu y cubren el Espacio Económico Europeo (EEE), pero excluyen Malta. La nueva entidad operará en paralelo con Bybit EU GmbH, autorizada en mayo de 2025 conforme al Reglamento europeo de Mercados de Criptoactivos (MiCA, Regulation (EU) 2023/1114): una se ocupa de los servicios con criptoactivos y la otra del dinero electrónico y los pagos. La autenticidad de la licencia puede comprobarse en el registro de entidades del sitio web de la FMA.
Lectura editorial: qué cambia realmente para quien quiere una tarjeta
Lo importante no es que “Bybit haya conseguido otra licencia”, sino que cambia el nivel de la cadena de emisión.
Hasta ahora, casi todas las tarjetas de exchange —incluida Bybit Card— han seguido una estructura de sándwich: el exchange gestiona la cuenta y el cargo en ₮, mientras que la emisión real del dinero electrónico, la segregación de fondos y la interfaz con las redes de tarjetas se externalizan a una EMI o patrocinador de BIN con licencia. El coste de ese modelo es conocido por los usuarios: el BIN puede cambiar de un día para otro, las políticas de límites varían con el criterio de riesgo del patrocinador y, cuando un país desaparece de la lista de disponibilidad, el propio exchange solo puede retransmitir el aviso.
Con licencia EMI propia, Bybit podría en teoría actuar como emisor de dinero electrónico en el EEE e integrar esa capa. Para el usuario, las implicaciones directas son tres:
- En 7 días: no cambia nada. Pasar de la licencia a la emisión efectiva de tarjetas es un asunto de ingeniería de producto, no de comunicados. Los titulares actuales de Bybit Card no tienen que hacer nada.
- En 30 días: conviene observar si Bybit.eu abre un acceso independiente para solicitar una versión europea de la tarjeta y si, en la página de condiciones, el nombre del emisor pasa de un tercero a Bybit Payments GmbH. Es el único indicador firme de que la emisión propia ha arrancado de verdad.
- En 90 días: si la emisión propia avanza, los usuarios europeos podrían ver BIN más estables, un circuito de entrada y salida de fondos por SEPA más claro y una estructura de saldo contabilizada en euros (la función propia de una EMI es emitir dinero electrónico, no custodiar criptoactivos).
En sentido contrario, esta noticia no aporta nada a los usuarios fuera del EEE. Los usuarios de Asia-Pacífico siguen ante el problema de siempre: que coincidan la región de la cuenta, la procedencia de la IP y el país del BIN de la tarjeta. Por eso la variante Asia Elite de MPCard es nuestra selección editorial: su BIN de Asia-Pacífico encaja de forma natural con el sistema de cuentas de la región, en lugar de apoyarse en una licencia europea para cubrir todo el mundo. Si resides en la UE, consulta la comparativa de tarjetas USDT para residentes en la UE.
Contexto histórico: no es la primera, pero su posición es distinta
Tres puntos de referencia en el tiempo:
- Wirex (en torno a 2018): una de las primeras empresas del sector cripto en obtener licencia de dinero electrónico en Europa/Reino Unido. En la reseña de Wirex se ve que tener licencia pronto no equivale automáticamente a un producto estable: la licencia resuelve si se puede operar, no si se opera bien.
- Calendario legislativo de MiCA (aprobado en 2023, con las disposiciones sobre CASP aplicables desde finales de 2024): en los dos últimos años las empresas cripto europeas han solicitado en bloque la autorización MiCA, y la que Bybit EU GmbH obtuvo en mayo de 2025 es de ese tipo. Pero la autorización MiCA no cubre pagos ni emisión de dinero electrónico, que pertenecen al marco EMD2/PSD2. La licencia EMI austriaca cubre justamente ese hueco, y la “doble licencia en paralelo” completa el rompecabezas.
- El incidente de seguridad de gran escala de Bybit en febrero de 2025: desde entonces, Bybit ha reforzado de forma visible su inversión en la narrativa de cumplimiento y segregación de fondos. Situar esta licencia EMI en esa línea da una lógica más coherente: obtener licencias no es solo expansión, también es una forma de reconstruir la confianza institucional.
La diferencia con los dos casos anteriores es que, hasta ahora, cuando un exchange obtenía licencia en Europa, la cuestión solía quedarse en si podía seguir ofreciendo servicios de trading. Esta vez el alcance de la licencia menciona expresamente la adquirencia de comercios y los productos de tarjeta, lo que apunta a la infraestructura de pagos y no a la mera supervivencia regulatoria del exchange.
Límites regulatorios: lo claramente permitido, las zonas grises y lo excluido
- Claramente permitido: emisión de dinero electrónico, remesas, adquirencia de comercios y servicios de banca abierta dentro del EEE (excepto Malta). Es el alcance de la autorización tal como está escrito en la licencia.
- Sigue siendo zona gris: el tratamiento contable de USDT como activo de recarga de la tarjeta dentro del esquema EMI. MiCA impone restricciones adicionales al uso de stablecoins no denominadas en euros (como USDT) como “medio de pago”, y en la práctica la mayoría de las tarjetas europeas realizan la conversión en el mismo instante del cargo. Los límites concretos están en nuestra guía de cumplimiento de tarjetas USDT en la UE.
- Excluido: Malta. La fuente original no explica el motivo y nosotros tampoco especulamos sin fundamento, pero conviene tener presente que Malta ha sido históricamente un territorio de licencias cripto; que se la excluya por separado suele indicar que allí existe otro tipo de acuerdo o un problema de coordinación regulatoria. Lo recomendable es atenerse directamente a las condiciones de servicio de Bybit.eu.
- No aplicable en absoluto: usuarios fuera del EEE. Tomar una licencia europea como señal de “disponible en todo el mundo” es un error de interpretación frecuente.
Cuatro hitos que conviene vigilar
- El emisor que figure en la página de condiciones de la tarjeta de Bybit.eu: que pase de un tercero a Bybit Payments GmbH sería la primera señal verificable de que la emisión propia está en marcha.
- La lista de servicios autorizados en el registro de la FMA: los permisos concretos de la licencia EMI (si incluyen card issuing) valen según lo registrado en el sitio oficial, que es más fiable que una nota de prensa.
- Si cambia el tratamiento de Malta: si más adelante se incorpora, la exclusión era transitoria; si se mantiene a largo plazo, existe un motivo estructural.
- Si se lanza el saldo contabilizado en euros: de ello depende que los usuarios europeos dejen de sufrir una conversión ₮→EUR en cada compra, con su pérdida cambiaria. Es la mejora más sustancial en términos de costes.
Recomendaciones editoriales
Usuarios del EEE que ya tienen Bybit Card: no hace falta hacer nada. La tarjeta actual no dejará de funcionar antes de que arranque la emisión propia, y tampoco hay que cancelarla para esperar una versión nueva.
Usuarios que piensan solicitar una tarjeta nueva en Europa: pueden esperar 30 días. Si la versión de emisión propia sale en ese plazo, las condiciones serán más claras y el BIN más estable; si no hay novedades, significa que el despliegue será más largo de lo previsto, y entonces aún habrá tiempo de decidir comparando los productos existentes en el ranking de tarjetas para residentes en la UE.
Usuarios de Asia-Pacífico: esta noticia no les afecta, y no deben cambiar su criterio de elección por ella. Una licencia europea no mejorará el rendimiento de los BIN de Asia-Pacífico en suscripciones. Quienes paguen con ₮ ChatGPT Plus (oficial: $20/mes) o Claude Code deben seguir priorizando que coincidan la región de la cuenta, la IP y el BIN de la tarjeta; para los detalles, consulta la reseña de MPCard.
Lo que no hay que hacer en ningún caso: dejar grandes cantidades de ₮ almacenadas a largo plazo en el saldo de la tarjeta solo porque “el emisor haya obtenido licencia”. La licencia EMI exige segregar los fondos de los clientes, pero segregar no es lo mismo que tener un seguro de depósitos: los sistemas europeos de garantía de depósitos no cubren los saldos de dinero electrónico. La tarjeta es un instrumento de pago, no una cuenta de depósito, y ninguna licencia cambia eso.